in Lanzandose al vacío

Lanzandose al vacío II: Preparando tu salto

Aunque la metáfora del salto al vacío se antoja súper intensa y extrema, la verdad es que la decisión de dejar tu empleo y volverte freelancer no puede ser tomada por puro ímpetu. Debes planificarla cuidadosamente y esperar al momento exacto para hacerlo de forma correcta.

Aquí algunas recomendaciones que yo seguí y me funcionaron o que desearía haber seguido.

Hazlo paulatinamente.

Trata de conseguir tus primeros clientes antes de dejar tu actual empleo. Puedes empezar trabajando un poco por la noche o durante los fines de semana. Luego, si te es posible, cambia tu empleo de tiempo completo por uno de medio tiempo y dedícale el resto del día a tus clientes propios.

El beneficio obvio de hacer esto, es que cuando por fin te vayas por tu cuenta de tiempo completo, tendrás ya una cartera de clientes y dinero en la bolsa (más sobre esto más adelante). Pero además mejorarás tus habilidades de comunicación y de organización de tiempo y podrás cometer errores mientras la apuesta aun no es tan grande.

Un consejo extra es que seas claro con tus clientes y les hagas entender desde un principio tu situación laboral. Los buenos clientes son muy empáticos y los malos clientes no nos interesan.

Ten un colchón, metafóricamente hablando.

No recuerdo donde lo leí, pero el autor de un artículo como éste pero en inglés recomendaba tener en el banco el equivalente a 6 meses de tu sueldo actual antes de aventarte. Lo leí justo después de decidirme, pero como dos años antes de aventarme, Y durante esos dos años, apenas si pude reunir dos meses de mi súper-sueldo que se me fueron en la primera (y única, gracias a Dios) crisis.

Si tu situación actual es parecida a la mía, piensa con cuanto dinero puedes vivir con lo más básico durante el tiempo que te tomaría aguantar un poco y luego ir y conseguir un empleo en caso de que todo salga mal. Recuerda que hay que desear lo mejor, pero estar preparados para lo peor.

Por favor, resiste la urgencia de usar ese dinero para agarrarte dos meses de vacaciones pagadas antes de ponerte a trabajar. No digo que no te tomes una semanita para disfrutar del ocio, pero por favor no te gastes tu fondo de emergencia. Creeme, es una muy mala idea.

No quemes los puentes.

Lo peor que puedes hacer es ir el último día de tu estancia en la empresa donde trabajas a la oficina del gerente y decirle lo mendigos explotadores, negreros, hijos de Juanga y americanistas que son.

Tampoco se te vaya a ocurrir aplicar la de ”–Voy por cigarros” y desaparecerte para siempre. Muy pronto vas a dejar de ser un empleado escondido tras la estructura corporativa y vas a entrar a un mundo donde tendrás que dar la cara y las relaciones son más importantes de lo que te imaginas.

Yo avisé que me iba casi con seis meses de anticipación y no me despedí hasta que no hube conseguido y entrenado un reemplazo. Además les aseguré que estaba a sus ordenes y me ofrecí a prestarles mis servicios profesionales si en algún futuro los necesitaban.

Ten mucho cuidado de no quemar puentes. No sabes si la empresa que dejas o alguien dentro de ella, el día de mañana puede ser tu cliente o tu proveedor. Además, cuando tienes la sombrilla en la mano y estás parado en la puerta del avión a tres mil doscientos metros del piso, da mucha seguridad que te digan con una sonrisa:

– Que mal que te vas, pero si un día decides regresar tienes las puertas abiertas.

Aterriza corriendo.

Si sigues el primero consejo de esta lista, seguir éste va a ser mucho más fácil: Salte con trabajo.

Para cuando finalmente dejé mi empleo tenía 2 años trabajando por mi cuenta en mis ratos libres y seis meses haciéndolo por medio tiempo. Mi señal de salida fue cuando me contrataron para hacer un proyecto muy grande (en realidad no era tan grande, pero mis estándares eran otros entonces) que me garantizaba por lo menos dos meses de trabajo seguro.

El peor error que pude haber cometido era sentarme en mi casa a esperar a que llegara el primer cliente a mi puerta. Lo sé porque al primer mes este proyecto del que les escribía se canceló y me quedé sobreviviendo sólo con chambitas durante casi dos meses. Si no hubiera construido con anterioridad una pequeña cartera de clientes y un portafolio con el cual ir a buscar más trabajo, se que en menos de cuatro meses habría estado de vuelta en mi antigua oficina (o en una muy parecida).

Write a Comment

Comment

  1. Lo leíste en Freelance Switch aka la biblia del freelance ;)

    Pero eso no quita mérito al post, espero con ansías los siguentes de la serie.

  2. Es quizá de los consejos más centrados que he leído como hecha “para cuidadosos”.. Definitivamente me hubieran caído bien leer algo así antes de lanzarme..

    Muy importante el colchón, te ayuda a tener seguro algo para comer mientras llegan los clientes..

  3. Gracias por esta guía que nos estás proporcionando, esto me está dando más ánimo para aventarme, y si ya había pensado en ese colchón de 6 meses, y aún más acertado eso del portafolio para buscar clientes. Seguiremos al pendiente.

  4. Gracias por esos consejos la verdad son de mucha ayuda, los tomare en cuenta y me preparare para ese salto. Necesito paciencia porque en algun momento de mi vida que me quede sin empleo (situacion muy diferente) no conseguia clientes o no los buscaba bien, en fin en esos momentos era muy desesperante no tener ni para cubrir lo basico.

  5. Pues ojalá hubiera existido y visto esta guía hace 6 meses… yo ya me aventé, mi sombrilla no me funcionó muy bien… me aventé antes de tiempo y hasta quemé mi último puente, ya que me quedaron debiendo la última quincena que supueeestamente me iban a depositar y por más que reclamé diplomaticamente, no pasó nada… asi que no me interesa saber nada de ellos.

    Habré empezado con algunos baches.. pero afortunadamente me he ido reponiendo poco a poco, y ahora con la guía pues ya es como tener el manual para “saltos seguros” Gracias y suerte a todos!!

  6. - Hazlo paulatinamente.
    hecho – Ten un colchón, metafóricamente hablando.
    eso no esta hecho :( ... a penas tengo como dos meses de sueldo ahorrados – No quemes los puentes.
    hecho – Aterriza corriendo.
    estoy esperando que eso suceda

  7. muy interesante soy recién egresado y estoy entre el dilema de tomar un trabajo con poco salario pero seguro como dices, o iniciar mi propio negocio, esta difícil