Las redes acabaron con los buenos blogs personales

Eso es un pensamiento que me ha circulado por la cabeza esta última semana. Ya no surgen buenos nuevos blogs personales como el de Mariano, el de Walter o el de mini-d—por citar algunos—donde uno esté interesado en lo que la persona en cuestión opina y piensa del mundo o de su particular área de experiencia.

Y tengo la teoría de que la culpa la tienen las redes comerciales de blogs. Cuando yo inicié mi blog, yo quería ser como algunos de los mencionados y desde entonces mi intención no ha sido mucho más que utilizar este espacio, para hablar de cosas que me interesan y esperar que haya gente por ahí que se interese en lo que tengo que decir.

Seguro que hay gente mucho más interesante que yo, que no quiere abrir un blog, porque la imagen del blog ha cambiado desde entonces. Ahora se trata de hacer dinero, de conseguir anunciantes, de aparecer arriba en google, de escribir artículos listos para Digg o Meneame y rapidito que nos pagan centavos por cantidad y no por calidad. Puedo imaginar su frustración. Si todo mundo está leyendo Smahing Magazine o Alt1040, ¿Porque rayos podrían interesarse en mí o en lo que tengo que decir?

A estas personas se los digo de corazón: Yo estoy interesado en leerles.

Los diseñadores sin trabajo son malos diseñadores.

No estoy seguro de creer 100% eso que escribí en el título, pero bueno, a veces en la vida hay que hacer declaraciones radicales para demostrar la opinión de uno. Esta opinión viene a propósito de un post en Isopixel donde se discute la factibilidad de regular, en base a una licencia expedida por una asociación de profesionales del diseño quien puede ejercer como diseñador y quien no.

Puede ser que mi opinión este parcializada por que yo no me he titulado y no pienso hacerlo jamás, pero no creo que ni por asomo esa sea una solución para el desempleo de los diseñadores.

Quienes me leen desde hace tiempo, saben que creo que la escuela sirve para muy poco en la formación de diseñadores y esta medida de regular el ejercicio profesional mediante licenciamiento en lo único que resultaría es en un ejercito de idiotas sin talento, pero con licencia, terminando de arruinar el diseño en México.

Ya se que mi intento de axioma no funciona a la inversa, hay mucha bazofia empleada en las agencias y despachos más importantes del país ( basta con ver un portafolio de Alazraki para darse cuenta de ello ). Pero dudo mucho que haya buenos—realmente buenos—diseñadores teniendo que poner una taquería porque no tienen trabajo.

Puede ser que no sean millonarios y que no les paguen lo que a Paul Rand, pero bueno, esto sigue siendo México, el pais donde todos estamos jodidos en mayor o menor medida. Nomás pregunten a los contadores, a los doctores y a los abogados si en general les va mucho mejor y verán lo que les digo.

Por último, me permito aclarar un cosa: creo que la práctica del diseño abarca mucho más que conocer el acto de sentarse y diseñar. Hay que saber conseguir clientes, administrar el tiempo, entregar a tiempo, saber cuando decir no, ser capaces de auto-promoverse efectivamente y estar en un constante aprendizaje cada día. El mundo es más grande que México y hay muchas empresas en el mundo que se mueren por contratar a esa minúscula minoría.

Nadie se hace famoso escribiendo un post viral…

... O al menos yo no.

Encontré copypasteado en Nice Fucking Graphics, un artículo que escribi hace ya casi 3 años y que se titulaba originalmente Trato de diseñador—que por cierto, es por mucho el post más exitoso de mi mediocre e inconstante carrera de blogger—el cual al parecer se convirtió en cadena de email en algún momento y aun sigue circulando por ahí, perpetuando el momento en que plasmé mi frustración diseñaril en las internets, con todo y el montón de mexicanismos. Lo curioso es que en algún momento, un habilidoso forwardero que no conoce o no le importa la licencia creative commons con la que fue publicado el artículo original decidió eliminar al autor y el enlace del texto.

Así que, mientras que me da gusto haber contribuido un poquitito a la cultura ciber-pop en el fondo me puede el hecho, de que eso no me va a repercutir en dinero y fama.

Sobre Blueprint, los frameworks de CSS y la vigencia de los estandares web.

En toda la blogodiseñosfera se ha publicado acerca de Blueprint un framework que pretende facilitar la tarea de diseñar layouts en CSS utilizando el principio Convención sobre configuración que se ha popularizado por frameworks de programación, especialmente Ruby on Rails en especial

Lo especial de la idea (ademas de explotarar un buzzword de moda) es que con solo aplicar ciertas clases a nuestro HTML y enlazando la hoja de estilos adecuada obtenemos complicados layouts sin siquiera sudar un poco. Para comprobarlo, vayan y vean el ejemplo provisto por el autor y aprovechando el viaje échenle un ojo al código fuente.

Vean esta línea tomada del código del ejemplo:

<div class="column span-8 prepend-1 first">

¿Soy el único que nota que eso es código presentacional? ¿Soy al único que le molesta?

Porque hasta donde recuerdo, los estandartístas—aun los más relajados como yo—si habîa algo que rechazábamos por completo era mezclar las capas de presentación, contenido y behaviour. Podíamos aceptar que el código no siempre validara, podíamos vivir con algunos ampersands no escapados e incluso llegamos a justificar el uso de tablas estirando el concepto de información tabular. ¿Pero meter presentación en mi código? ¡Wakala! Eso es antinatural, una cochinada, un pecado abominable que debía ser castigado con no menos que la excomulgación del gremio y la expulsación a las tinieblas de afuera, donde penan los blinks, los marquees y otras criaturas innombrables de épocas más oscuras del diseño web.

Porque si se trata de facilitarnos la existencia, y de no lidiar con el fastidio que puede ser aprender los intrincados y complejísimos recovecos de las hojas de estilo. Y si los estándares y la web semántica ya no nos importan entonces al diablo con todo, comamos y bebamos, descarguemos una copia de dreamweaver y maquetemos con tablas. ¿Quieren retículas? ¡Las tablas son retículas!

Mejor aún, exportemos los layouts directamente desde Photoshop, ¡Qué fácil! Rebanar y exportar. ¿Para que aprender clases crípticas si podemos hacerlo gráficamente?

Entonces parecerá que es el fin, pero apenas es el principio del fin.

PHP, Rails, Km31, 24, Heroes, Café internet y otros pensamientos inconexos.

Pregunta: ¿Que haces cuando tienes muchas ideas para tu blog pero no hallas la forma correcta—o el tiempo—para plasmarlas? Respuesta: Las pones todas en un mismo post.

Primero, Tengo que decir que ya estoy cansado de que cada que se habla de un framework MVC inspirado en rails—como CakePHP—hecho en PHP alguien tiene que salir a decir algo tipo —Eso no es posible, por que el mismo David Heinemer Hanson intentó en un principio crear rails en PHP y se dió cuenta que no se podía—. ¿Que significa eso para mí? Simple y llanamente que Larry E. Masters—desarrollador en jefe de Cake—es mejor programador que DHH.

Para celebrar que tenemos una constitución vieja y llena de remiendas me fui el lunes pasado a ver Kilometro 31 una pelicula mexicana de terror que prometía bastante. El veredicto: buena fotografía, buena producción de audio, muy buenos efectos especiales y actuaciones irregulares. Es obvio que no va a ganar ningún premio, pero es por lo menos tan buena—o tan mala, según se vea—que The Ring 2 o The Grudge. El guión está del nabo pero la producción es muy buena.

O sea que ya tenemos a los maquillístas… ahora sólo hay que conseguir a los guionístas.

Acabo de ver los últimos capitulos de 24 y de Heroes. Wow. No sé cual me gustó más, estoy enganchadísimo con ambas series. Por cierto que vi avances de los próximos capítulos de Lost y se ve de hueva… más pan con lo mismo.

Si hay algo que me irrita más qué la gente diga página cuando quieren decir sitio de internet es que lo digan unos tipos que casi se venden como los papás del internet en México ( y tengo la sospecha que tambien dicen internet cuando quieren decir web). ¿Quieren saber a que me refiero? Chequen el nuevo podcast de Frecuencia Cero llamado Café Internet.

Bueno es todo. Este post campechaneado me gustó... de hecho, sí no les molesta demasiado el formato, creo que repetiré el ejercicio.