Cajas de cereal

Desde antes que me dedicara profesionalmente (es decir, que alguien me pagara) a esto de diseñar cosas, yo ya estaba fascinado con el mundo del package design. En la universidad fue una de mis materias favoritas y probablemente para la única que hacía las tareas con gusto. Me encantan los empaques y me obsesionan las cajas, los suajes y las texturas del cartón. Aun así, estoy seguro que no soy el más raro de entre los diseñadores.

Uno de los grandes desafíos del packaging design es la necesidad de hacer un acto de balanceo entre dos requerimientos contrarios: por un lado hay que conservar una cierta familiaridad con el resto de productos en la misma categoría y por el otro hay que ser únicos y destacar entre los productos similares. En ninguna otra categoría m eparece éste acto de balanceo mas evidente que en el diseño de las cajas de cereal.

No soy un experto en la industria, ni siquiera un entusiasta de los cereales (para un servidor los cereales son postres, no desayunos. Los desayunos llevan tocino), pero creo que es seguro decir que la innovación en el mundo de los cereales es prácticamente nula. ¿Cómo pueden entonces diferenciarse los productos unos de otros cuando todos están compitiendo por atención en el estante del supermercado? ¡Pues con empaques más y más llamativos!

cereales

Esta mentalidad de competir en un estante por la atención del cliente se aplica también a otras industrias –Las portadas de los magazines o de los libros me vienen a la mente como otros ejemplos. Y parece ser que durante años la industria web ha seguido detrás de esta misma mentalidad. La labor del diseñador web se ha definido como la de quien viste las páginas de colores vistosos y las hace únicas y destacables para competir en un estante virtual.

Pero tal estante no existe. Lo que convierte a prospectos en clientes no es lo bonito o lo flashy del diseño de tu sitio sino una cantidad de otras cosas que rebasan el alcance de este post.

Los diseñadores debemos dejar de preocuparse menos y menos por los aspectos gráficos y más por diseñar experiencias, lo cual no se logra siendo el que viene al final del proceso a aplicar una capa de pintura sino por estar involucrado en cada fase del proceso de creación de un producto.

TL;DR: Nosotros diseñamos experiencias, no cajas de cereal.

Por qué trabajar en una startup

Me pidieron que compartiera mi experiencia luego de trabajar en una startup con inversión de capital de riesgo. Hay mucho que hablar al respecto. Trabajar en una startup ha sido una de las experiencias mas importantes de mi vida, así que voy a ir poco a poco. Esta es el primer artículo al respecto.

Un algún momento, durante de la primavera del 2010, por poquito y se abren oficinas de Onswipe en la ciudad Guadalajara.

La idea, si no mal recuerdo, era tener parte del equipo de desarrollo de producto: diseño e ingeniería por acá mientras los chicos en NYC hacían ventas y cosas de negocio. Al final resultó imposible reclutar talento local y fue más fácil armar el equipo de producto allá en NYC.

Ahora, después de trabajar en startups los últimos 6 años de mi vida (contando la propia, fracasada miserablemente) he aprendido algunas lecciones que me sirven ahora para tratar de motivar a mis queridos y abandonados lectores de una manera que no hubiera podido hacer en 2010.

Por qué trabajar en una startup: Una startup no se trata de dinero.

El principal problema con el que nos encontramos es que la gente realmente talentosa en la ciudad tenía empleos muy bien pagados en agencias y en grandes trasnacionales. Los que estaban dispuestos a dejar su empleo por Onswipe, sólo iban a hacerlo por cantidades astronómicas.

Pero las startups se tratan del futuro y de la oportunidad única de participar dándole forma. No del dinero.

Es un hecho, hay formas más seguras y fáciles de tener dinero, pero que son infinitamente más aburridas. No digo que sea malo. Si eres una persona que prefiere lo seguro y que no te molesta lo común o aburrido entonces haces bien en no trabajar en una startup.

Por otra parte…

Por qué trabajar en una startup: Una startup es una cruzada

Aunque suene cursi, todo comienza con una misión y una visión. Y entre más grande y ambiciosa sean éstas, el riesgo de fallar aumenta exponencialmente. Así que antes de trabajar en una startup, es bueno preguntarse si uno cree suficiente en la visión y analizar fríamente si de verdad es una visión alcanzable y que vale además la pena alcanzar.

Pero si sí comulgas con la visión, entonces no lo dudes. Es enteramente posible que ganes mucho más dinero dando soporte técnico a gasolineras pero para ti, que quieres cambiar el mundo, eso no es suficiente.

Por qué trabajar en una startup: Una startup vive en el mañana.

La mejor manera de predecir el futuro es inventarlo, dijo Alan Kay. Y para trabajar en una startup tienes que tener un extraordinario desapego a lo que ya se hizo. Incluso a lo que tú mismo ya hiciste. Si eres programador, por ejemplo, y tienes pensado dejar de programar en Fortran cuando te arranquen el teclado de tus frías manos muertas, entonces no tienes lugar trabajando en una startup.

Hay personas que tienen que tienen un terror patológico a lo nuevo, a lo desconocido. Otro tipo de personas somos early adopters por naturaleza. Idealmente, todos los empleados de una empresa joven de tecnología están motivados por hacer cosas nuevas y esto resulta en el tipo de sinergia que mueve la industria adelante. Las mejores startups son intrínsecamente disruptivas[1] mientras que los trabajos tradicionales están motivados a preservar el status quo.

Así que, si para tí la peor respuesta posible a la pregunta ¿Por qué hacemos ésto? es “Por que así se ha hecho siempre”. Felicidades, te va a gustar trabajar en una startup.

Por qué trabajar en una startup: Una startup no es un trabajo. Es tu vida.

Recuerdo que en algún momento, durante el primer mes de vida de Onswipe como compañía, mientras trabajábamos a marchas forzadas para construir la primera versión del producto y antes de anunciar la primera ronda de inversión le escribí a uno de mis coworkers preguntándole el status de un requerimiento. Ah, yo pensé que no trabajábamos los sábados, fue su respuesta.

Por supuesto que trabajábamos los sábados, y los domingos. Día y noche. No digo que no descansáramos nunca, sino que no hay horarios. La estructura de un trabajo normal no aplica, porque empiezas cuando hace falta y te vas cuando terminas. En aquel entonces no teníamos managers ni estructura (en un post futuro hablaré de mi experiencia con los cambios estructurales del management) pero estábamos internamente motivados por un único objetivo: Lanzar.

Así que si amas las estructuras y los horarios y la libertad que conlleva el que te digan exactamente qué hacer no trabajes en una startup. Pero sí lo que te motiva es trabajar incansablemente para crear y lanzar productos en los que realmente crees, bueno… creo que ya agarraste la onda.

Por qué trabajar en una startup: Una startup es aprendizaje.

Finalmente, en mi experiencia personal, trabajar en startups ha sido la mejor experiencia educativa de mi vida. Cómo las mejores startups viven en el mañana, prácticamente nada que aprendas en la escuela te va a preparar realmente para enfrentar los retos de tu startup. Pero después de unos años de tener que aprender e inventar todos los días como resolver los retos diarios y luego de interactuar con gente más inteligente y apasionada que tú; luego de cometer los errores más estúpidos y de tener que resolverlos en tiempo record, tras darte cuenta que tienes que ser un generalista por necesidad y no por elección vas a ver cuánto creciste y cuan poco sabías antes.

Si obtener un título que atestigüe que estas razonablemente familiarizado con un subconjunto especifico del conocimiento acumulado hasta hace unos años, ve a una universidad. Si quieres aprender, trabaja en una startup.

[1] Si es que tal palabra existe.

Ideas tan ambiciosas que dan miedo, versión México.

Hace poco Paul Graham (fundador de Y Combinator y leyenda viva en Sillicon Valley) escribía en un ensayo titulado Frighteningly Ambitious Startup Ideas (traducción libre):

Una de las cosas mas sorprendentes que he notado al trabajar en Y Combinator es lo atemorizantes que son las ideas de emprendimiento más ambiciosas. […] Cualquiera de ellas podrían hacerte billonario. Eso suena como un prospecto atractivo, sin embargo cuando las describo, podrás notar como instintivamente huyes de ellas.

Se me ocurrió hacer una lista similar de ideas grandes y espeluznantes para emprender como la que hizo Paul, pero específicamente enfocada en México. Estas ideas a continuación representan huecos enormes en la oferta de emprendimientos que nadie ha logrado llenar. Son ideas demasiado grandes para ser realizadas en un fin de semana o en un hackaton, pero que están ahi esperando a alguien lo suficientemente valiente.

1. Crear un gran tienda en línea

Es 2012 y el comercio electrónico nomás no ha despegado en nuestro país. ¿Por qué no existe un retailer en línea gigante como Amazon? ¿Por qué las ofertas en línea de incluso las mas grandes tiendas departamentales resultan tan pobres y malogradas? Es obvio que hay muchos obstaculos en el camino, comenzando por la desconfianza de los usuarios, la patética infraestructura logística y un requerimiento exhorbitante de capital. Sin embargo, a veces parece que no hay ningún emprendedor que esté siquiera intentando resolver estos problemas. He venido diciendo desde hace tiempo que hay una generación completa de nativos digitales mexicanos que tienen o están por obtener su primera tarjeta de crédito pero nadie parece dispuesto a captarlos como clientes.

2. Un sistema de pagos en línea que no apeste.

Aunque esta idea está muy ligada con el punto anterior, la verdad es que merece ser analizada aparte. El problema es super simple: cobrar dinero en línea, en México, es súper complicado.

Esto frena no solamente el comercio electrónico, sino tambien el desarrollo de startups que ofrezcan software as a service o que deseen vender algun tipo de producto digital. Los bancos no son opción. Para dejarte aceptar tarjetas de crédito directamente en tu sitio te piden poco menos que el sacrificio de tu primogénito. Quedan las soluciones de pago como PayPal que ni siquiera ofrece sus mejores productos en México y DineroMail que tiene una horda de detractores que aparecen cada que se le menciona. Los procesos de aprobación son tediosos y burocráticos, son una lata para implementar en nuestro software y las comisiones pueden ser un tanto pesadas.

Lo que hace falta es algo como Stripe, una plataforma confiable, adaptada a las necesidades de nuestro país, pero simple y muy enfocada en los desarrolladores. Los desarrolladores son la clave aquí. El primer sistema de pago serio que implemente una API como la de Stripe se lleva a los desarrolladores y a los early adopters.

3. Revolucionar el entretenimiento.

Luego del alboroto de SOPA el mismo Paul Graham hizo un llamado a los emprendedores para matar a Hollywood antes de que tengan otra oportunidad de matar al internet. En esa misma línea, hay algo que le hace falta a México: matar a Televisa, TVAzteca y la AMPROFON, entidades que prácticamente tienen monopolizado el entretenimiento y la cultura en México.

Me horroriza pensar que en quince o veinte años la principal fuente de entretenimiento de la mayoría de los Mexicanos seguirán siendo los interminables remakes de Telenovelas de siempre. Algo tiene que reemplazarlo.

No tengo idea de como lucirá este remplazo. Puede que sea una nueva manera de crear o de distribuir contenidos. Quizá es una clase completamente nueva de contenido. O tal vez un nuevo soporte. Puede que se parezca un poco a Netflix y otro poco a Revision 3 o que no se parezca a nada que hayamos visto nunca. Lo que se que tiene que venir de una startup que cause una disrupción en el status quo tal, de otra manera nos esperan muchas más decadas de televisión para jodidos.

4. Reemplazar el sistema educativo.

Quiza la palabra correcta sea “complementar” más que “reemplazar”, pero los viejos lectores ya sabe que no soy precisamente fan del sistema educativo mexicano y sus programas anquilosados, anacrónicos y mediocres. Miren esta charla de Sir Ken Robinson y compárenlo con su propia experiencia. En México la educación no mata solo la creatividad, sino tambien la ambición, la competitivdad y el espiritu emprendedor.

Necesitamos más mexicanos inteligentes y preparados antes de que el BRIC nos deje atrás por completo. Pero la revolución educativa no va a venir del sector público porque la apatía y los sindicatos de maestros no lo van a permitir. La buena noticia es que el internet es el medio perfecto para causar una disrupción en la educación sin tener que pedirle permiso a nadie.

Khan Academy, Udemy, Codecademy, TreeHouse, e incluso iTunes University son buenos ejemplos de startups dispuestas a cambiar la manera en que el mundo adquiere conocimiento. Aquí nos hace falta algo asi, pero diferente.


Estas son solo algunas de las ideas que he tenido en la mente en los últimos años y que me encantaría ver que alguien las realizara en México. Ya estuvo bien de clones de Groupon, redes sociales mexicanas que no le importan a nadie y el hack de twitter de la semana. Vamos por las ideas grandes… ¿o qué opinan?

Una idea de incubación que podría funcionar en México.

Creo que el modelo que Paul Graham diseñó para Y Combinator se basa en la idea de que un equipo talentoso, en un ambiente propicio y con el enfoque correcto puede dar como resultado una gran empresa.

Cuando una empresa es aceptada en el programa de Y Combinator, ésta recibe una serie de beneficios que incluyen mentoría y acceso a una importante red de contactos; además de un inversión de USD$11,000 más USD$3,000 por cada fundador. A cambio, la nueva empresa le da a YC entre un 2% y un 10% de sus acciones.

Esta cantidad de dinero es realmente muy poco para alguien viviendo en un lugar tan caro como San Francisco, pero es suficiente para sobrevivir durante los cuatro meses que dura el programa, quizá sin lujos, pero con la posibilidad de dedicarte 100% a tu proyecto sin el peligro de morir de hambre en el proceso. Por eso el programa es tan atractivo para estudiantes y recién egresados que de cualquier forma están acostumbrados a vivir en la carencia.

Se podría decir que todo el programa está diseñado para que, al terminar éste, las startups lancen una impresionante versión 1.0.

Estoy escribiendo este post porque durante los últimos días no me he podido quitar de la cabeza que, si nos desanclamos de las cantidades en dólares, y adaptamos la esencia del programa a la realidad de nuestro país, es más que posible tener un programa de incubación que funcione en México.

Si eres un niño rico que estudió en una escuela privada y tuvo su primer carro antes de los 20 años deja de leer ahorita, porque lo siguiente te va a sonar a locura. En serio.

Cuando salí de la preparatoria y hasta que terminé la carrera de diseño estuve trabajando como diseñador en una imprenta en la que nunca gané más de USD$350 mensuales. Obviamente no tenía mayores lujos, pero mis necesidades estaban suficientemente cubiertas; tanto, que podía dedicar el 100% de mi tiempo libre a aprender desarrollo web por mi cuenta.

Basado en mi experiencia, creo que un emprendedor soltero, estudiante o recién egresado, podría fácilmente sobrevivir con USD$400 dólares al mes mientras le dedica el 100% de su tiempo a su startup.

¿Para qué mas haría falta dinero? Gracias a servicios como AWS o App Engine, la infraestructura es casi regalada. Probablemente lo más caro sean los gastos legales y contables, pero creo que es posible encontrar la manera de amortiguar éstos si se tienen los contactos y los amigos adecuados. Respecto al resto, nada de oficinas, nada de servidores y que los fundadores usen su misma laptop de la escuela. ¿Cuanto se puede necesitar para arrancar? Yo calculo que USD$1,500 o menos.

Si mis matemáticas no me fallan, por $2,900 dólares se puede apoyar a un startup mexicana de dos fundadores apasionados, para que trabaje exclusivamente en un proyecto y que lance una versión 1.0 en tres meses.

Puede que esté equivocado, pero como dije, no he podido sacarme la idea de la cabeza. Sé que de haber existido algo así cuando yo tenía menos de 25 años hubiera aprovechado la oportunidad sin ninguna duda.

Hay otros aspectos de la idea que habría que aterrizar a nuestra realidad. Por ejemplo, solo serían viables los proyectos con un burn rate bajo y cuyos modelos de negocio les permitan ganar dinero desde el primer día. Dudo que hubieran exits multimillonarios así que el modelo de ROI también tendría que ser reconsiderado.

Pero pongo esta idea al aire para saber que piensan mis lectores, los cuales son sin duda, mucho más inteligentes que yo.

Ahí abajo están los comentarios.

iWiks : El epítome de lo que está mal con las startups en México

He andado tan ocupado que ni me enteré de la lamentable situación que se dió en días pasados con un sitio llamado iWiks, el cual al parecer hizo mucho ruido en los medios como “la primera red social Mexicana”.

Sin conocer a Juan Pablo, solo con ese video y algunas fotos de su facebook me siento seguro para inferir un par de cosas: es un chavo con lana (probablemente de una familia de empresarios) que sabe de negocios. Por los resultados obtenidos puedo inferir también, que sus conocimientos técnicos tienden a cero.

Muchas de las críticas hacia Juan Pablo han ido en función de que éste “levantó mucho hype en los medios”, pero eso lejos de ser algo denostable es un gran logro que lamentablemente quedó enterrado bajo un producto infinitamente mediocre.

¿Imaginas que Pablo hubiera fundado iWiks en una asociación igualitaria con un desarrollador hacker apasionado y un gran diseñador que entienda sobre experiencia de usuario y la diferencia entre minimalismo y no-sé-CSS?

Boom. Diez mil usuarios el primer día.

En realidad, creo que no había para Juan Pablo ninguna oportunidad de triunfar sin haber tenido un cofundador técnico que fuera un genio absoluto. No un empleado, no un freelancer, no el primo de una ex-novia; un genio cofundador.

Cada que tengo oportunidad digo esto: es una pena que hay tantos y tantos desarrolladores súper-talentosos en México que se están desperdiciando a si mismos desarrollando otro CRM u otro punto de venta a la medida en lugar de estar creando un producto disruptivo para la web.

Y esta situación epitomiza lo que es, en mi opinión, el principal problema con la escena de emprendimiento en México: A falta de hackers-emprendedores, gente de negocios sin conocimientos técnicos pero bien motivada es la que toma la iniciativa. Hasta ahora los resultados son desastrosos.

Dicho de otro modo: nuestro problema es que tenemos demasiados Winklevosses y ningún Zuckerberg.

Cómo desarrollar clientes


Customer Development es una metodología desarrollada por Steve Blank para descubrir, identificar y validar el mercado para tu producto, para desarrollar carácteristicas en tus productos que resuelvan necesidades reales de tus clientes y para adquirir clientes basados en los metodos correctos1.

Al investigar al respecto y preparar este artículo me di cuenta de que sería imposible cubrir satisfactoriamente todo lo relacionado al desarrollo de clientes en una sola entrega, asi que solo les escribiré a grandes rasgos los puntos claves y los beneficios para picarles la curiosidad y que ustedes investiguen más por su cuenta.

Sal del edificio.

Muy pocas startups fallan por falta de tecnología. Casi siempre fallan por falta de clientes. Sin embargo muy pocas compañías hacen el intento de aprender de sus clientes o clientes potenciales hasta que es demasiado tarde2

Podría decirse que el concepto principal en Customer Development es *“Sal del edificio”*, una frase pegajosa con la que Steve Blank recalca la importancia de validar nuestras hipótesis dejando la comodidad de nuestro escritorio y entrevistando en persona a clientes potenciales porque ningún plan de negocios sobrevive a el primer contacto con un cliente y dentro del edificio no vas a encontrar respuestas, solo opiniones.

Los cuatro pasos del Customer Development.

Steve, en su libro The Four Steps to the Epiphany describe el proceso de desarrollo de clientes en cuatro pasos: Descubrir clientes, Validar Clientes, Crear Clientes y finalmente Crear una compañía. (No voy a ponerme aqui a explicarles con calma cada uno de los pasos o este post sería interminable, mejor cómprense el libro de Steve, o éste otro).

Los dos primeros pasos son cíclicos y nos ayudan a desarrollar nuestro producto al mismo tiempo que descubrimos y validamos el mercado para ese producto. Este emparejamiento entre el producto y el mercado (product market fit) es la meta más importante al principio de la vida de cualquier startup y solo hasta alcanzarlo es que se debe avanzar a los siguientes pasos.

Mas información.

Aqui les dejo un video donde Steve Blank explica el customer development mucho mejor que yo.

1 Párrafo adaptado del libro The Entrepreneur’s Guide to Customer Development

2 Eric Ries dixit

Producto Mínimamente Viable

Un producto minimamente viable (PMV) es una estrategia de desarrollo de productos mediante la cual podemos obtener el mayor conocimiento validado sobre nuestros clientes con el menor esfuerzo posible.

Este es un concepto central para la metodología de lean startups y sin embargo es un poco dificil de entender y aún más de explicar. Nótese que estoy haciendo mi mejor esfuerzo.

Pese a lo que el nombre parece sugerir, no se trata de hacer productos con estética minimalista, sino una estrategia para aprender de clientes potenciales invirtiendo la menor cantidad de esfuerzo posible. La complejidad del PMV se incrementará conforme iteremos y desarrollemos nuestro producto final. En un principio puede ser simplemente un boceto a mano que describa en forma general la aplicación y en iteraciones subsiguientes llegará a ser un prototipo completamente funcional.

¿Para qué sirve un PMV?

Recuerda que la raison d’être detrás del una lean startup es reducir el desperdicio, en este caso de código escrito.

La idea aceptada es que una aplicación debe tener en principio todas las características (features) absolutamente necesarias para ser atráctivas a una gama de clientes. Pero cuidado; tras el éxito del iPhone, por ejemplo, a nadie le sorprende que los clientes están dispuestos a pagar por un producto sin características que muchos considerarían absolutamente necesarias como copiar/pegar y multitasking.

Por eso, cuando nuestro proceso de desarrollo no es un solo ciclo largo sino una serie de PMVs e iteraciones, nuestra producto final tendrá la menor cantidad posible de características por las que un cliente está dispuesto a pagar.

¿Cómo desarrollar un PMV?

Cuando ya tienes bien definido tu problema y has comenzado a proponer soluciones toca investigar tres cosas:


  1. Si existen suficientes personas con el supuesto problema. (mercado potencial)

  2. Si la solución propuesta realmente resuelve sus necesidades (ajuste entre problema y solución).

  3. Si están dispuestos a pagar por nuestra solución (validación).

Supongamos que planeas desarrollar un CRM para taquerías. ¿Cual sería tu primer PMV?

Si eres un entusiasta programador, probablemente tu respuesta sea pasar un fin de semana encerrado programando un prototipo mas o menos usable. Lo cual es genial desde un punto de vista hacker, pero puede ser un desperdicio si resulta que no hay taquero que quiera pagar por tu aplicación.

Un primer PMV más eficiente sería algo así:


Ya se que dificilmente se le puede llamar producto a eso, pero es más que suficiente para ir a algunas taquerías y empezar a hacer la pregunta del millón: ¿Cuanto pagaría ústed por esto?

Y solo me tomó 10 minutos en Balsamiq Mockups.

Claro que existen maneras más avanzadas de hacer PMVs pero esas las discutiremos en la siguiente entrega.

Primero, documenta tus hipotesis.

Hacer, fracasar rápido y comenzar de nuevo. La capacidad de iterar es vital en una lean startup pero sólo si podemos aprender algo tras cada iteración.

Seguro que te has escuchado decir “bueno, pudo haber sido peor”. La mente humana es muy buena racionalizandolo las cosas después de sucedidas, pero para realmente aprender algo tras un fracaso es necesario saber objetivamente: a) qué se esperaba y b) qué sucedió en realidad.

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Emprendiendo Ligero

Speedy
Creative Commons License photo credit: cszar

Dato curioso : 9 de cada 10 de empresas cierran durante el primer año; estadísticamente hablando, lo más seguro es que tu empresa vaya a fracasar. ¿Qué hacer al respecto?

Ya antes he hablado de el concepto de lean startups asi que recomiendo que lean aquel post primero.

Lean Startups esencialmente, se trata de la filosofía lean thinking (pensamiento esbelto) la cual trata de reducir el desperdicio durante la manufactura de productos aplicado a la producción de software.

Hablando de productos digitales, nuestro principal desperdicio es código escrito inutilmente para crear software que nadie está interesado en utilizar. Es importante recordar este concepto porque porque más adelante buscaremos reducir la producción de desperdicio de una forma práctica mediante una serie de metodologías que se aseguran de cuatro cosas:


  1. Se está desarrollando una solución para un problema real.

  2. Existen clientes dispuestos a pagar por un producto que resuelva una necesidad.

  3. El producto que se desarrolla es exactamente el que los clientes necesitan.

  4. Si ha de haber un fracaso, que este suceda cuanto antes para poder replantear nuestras hipotesis.

Entre tanto, vale la pena leer el genial seguimiento que hizo Oscar Del Real de mi post original y ver la presentación de Vanesa Kolodziej.

Hasta la siguiente entrega.

Busca un Problema

Es muy tentador, sobre todo si eres una persona técnica, querer emprender con una idea super cool e innovadora que soluciona un problema que nadie tiene.

Por otra parte si quieres emprender pero no lo has hecho porque estás esperando una gran idea que sea única, genial, brillante y valga mil millones de dolares… olvidalo, lo estás haciendo mal.

Lo que tienes que hacer es dejar de buscar ideas y empezar a buscar un gran problema.

La respuesta es ‘rosa mexicano’, pero no se cual es la pregunta.

Por más tonto que suene, los aspirantes a emprendedores cometemos este error todo el tiempo. Basta que se nos ocurra una idea que suene medianamente factible y de inmediato corremos a maquetar, desarrollar y hasta registramos el dominio. Yo soy el primer culpable.

Pero resulta que este es un terrible proceso. Las ideas son escencialmente soluciones y las soluciones deben corresponder a un problema. He visto muchos proyectos fracasar aun que eran buenas ideas excelentemente ejecutadas porque sus fundadores fracasaron en comenzar por el problema.

Mira a tu alrededor e identifica algo que no funciona bien o que podría funcionar mejor. Encuentra una tarea frustrante, un proceso largo y tedioso o una herramienta ineficaz, luego hazte la pregunta: ¿Alguien pagaría por no tener que lidiar más con esto?

Ahí tienes tu idea de negocio. Entre más grande sea la frustración que hay que resolver, más grande es la oportunidad.

Saltándose la burocracia.

Si trabajas en el departamento de Marketing de una gran empresa y necesitas publicar rapidamente un formulario para recolectar feedback de los usuarios sabrías que no tiene ningun caso ir al departamento de IT de la empresa para solicitar que te programen uno. Eso podría tardar semanas o meses.

Los fundadores de Wufoo identificaron este problema y crearon una aplicación que permite a cualquier persona—sin conocimiento técnico alguno—crear formularios mediante una interfaz muy amigable y empezar a recolectar información sin necesidad de hosting dedicado.

El comenzar identificando un problema le permitió a Wufoo enfocarse en resolver una gran frustración de un nicho desatendido pero dispuesto a pagar por una solución que les hiciera la vida más facil.

Modela tu producto alrededor del problema.

Cuando comienzas con el problema obtienes algunos beneficios clave: tienes una idea de cual es tu mercado objetivo, cual es tu propuesta de valor y cual es tu competencia más fuerte (lo que sea que tu mercado esté usando ahora). Estas suposiciones te proporcionan un marco de referencia que te ayudarán a mantenerte enfocado a la hora de desarrollar tu producto.

Si sabes cual es el problema central que estás tratando de resolver, será mas dificil distraerte desarrollando monerías sin sentido.

Call to action.

Pide permiso para visitar a algun amigo o familiar en su lugar de trabajo y observarlo mientras trabaja. Identifica 3 cosas que le provoquen frustración y escríbelas en tu libreta con mucho, mucho detalle. Aguántate las ganas de proponer soluciones.