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10
Dec 10

Producto Mínimamente Viable

Un producto minimamente viable (PMV) es una estrategia de desarrollo de productos mediante la cual podemos obtener el mayor conocimiento validado sobre nuestros clientes con el menor esfuerzo posible.

Este es un concepto central para la metodología de lean startups y sin embargo es un poco dificil de entender y aún más de explicar. Nótese que estoy haciendo mi mejor esfuerzo.

Pese a lo que el nombre parece sugerir, no se trata de hacer productos con estética minimalista, sino una estrategia para aprender de clientes potenciales invirtiendo la menor cantidad de esfuerzo posible. La complejidad del PMV se incrementará conforme iteremos y desarrollemos nuestro producto final. En un principio puede ser simplemente un boceto a mano que describa en forma general la aplicación y en iteraciones subsiguientes llegará a ser un prototipo completamente funcional.

¿Para qué sirve un PMV?

Recuerda que la raison d’être detrás del una lean startup es reducir el desperdicio, en este caso de código escrito.

La idea aceptada es que una aplicación debe tener en principio todas las características (features) absolutamente necesarias para ser atráctivas a una gama de clientes. Pero cuidado; tras el éxito del iPhone, por ejemplo, a nadie le sorprende que los clientes están dispuestos a pagar por un producto sin características que muchos considerarían absolutamente necesarias como copiar/pegar y multitasking.

Por eso, cuando nuestro proceso de desarrollo no es un solo ciclo largo sino una serie de PMVs e iteraciones, nuestra producto final tendrá la menor cantidad posible de características por las que un cliente está dispuesto a pagar.

¿Cómo desarrollar un PMV?

Cuando ya tienes bien definido tu problema y has comenzado a proponer soluciones toca investigar tres cosas:


  1. Si existen suficientes personas con el supuesto problema. (mercado potencial)

  2. Si la solución propuesta realmente resuelve sus necesidades (ajuste entre problema y solución).

  3. Si están dispuestos a pagar por nuestra solución (validación).

Supongamos que planeas desarrollar un CRM para taquerías. ¿Cual sería tu primer PMV?

Si eres un entusiasta programador, probablemente tu respuesta sea pasar un fin de semana encerrado programando un prototipo mas o menos usable. Lo cual es genial desde un punto de vista hacker, pero puede ser un desperdicio si resulta que no hay taquero que quiera pagar por tu aplicación.

Un primer PMV más eficiente sería algo así:


Ya se que dificilmente se le puede llamar producto a eso, pero es más que suficiente para ir a algunas taquerías y empezar a hacer la pregunta del millón: ¿Cuanto pagaría ústed por esto?

Y solo me tomó 10 minutos en Balsamiq Mockups.

Claro que existen maneras más avanzadas de hacer PMVs pero esas las discutiremos en la siguiente entrega.


9
Dec 10

Primero, documenta tus hipotesis.

Hacer, fracasar rápido y comenzar de nuevo. La capacidad de iterar es vital en una lean startup pero sólo si podemos aprender algo tras cada iteración.

Seguro que te has escuchado decir “bueno, pudo haber sido peor”. La mente humana es muy buena racionalizandolo las cosas después de sucedidas, pero para realmente aprender algo tras un fracaso es necesario saber objetivamente: a) qué se esperaba y b) qué sucedió en realidad.

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8
Dec 10

Emprendiendo Ligero

Speedy
Creative Commons License photo credit: cszar

Dato curioso : 9 de cada 10 de empresas cierran durante el primer año; estadísticamente hablando, lo más seguro es que tu empresa vaya a fracasar. ¿Qué hacer al respecto?

Ya antes he hablado de el concepto de lean startups asi que recomiendo que lean aquel post primero.

Lean Startups esencialmente, se trata de la filosofía lean thinking (pensamiento esbelto) la cual trata de reducir el desperdicio durante la manufactura de productos aplicado a la producción de software.

Hablando de productos digitales, nuestro principal desperdicio es código escrito inutilmente para crear software que nadie está interesado en utilizar. Es importante recordar este concepto porque porque más adelante buscaremos reducir la producción de desperdicio de una forma práctica mediante una serie de metodologías que se aseguran de cuatro cosas:


  1. Se está desarrollando una solución para un problema real.

  2. Existen clientes dispuestos a pagar por un producto que resuelva una necesidad.

  3. El producto que se desarrolla es exactamente el que los clientes necesitan.

  4. Si ha de haber un fracaso, que este suceda cuanto antes para poder replantear nuestras hipotesis.

Entre tanto, vale la pena leer el genial seguimiento que hizo Oscar Del Real de mi post original y ver la presentación de Vanesa Kolodziej.

Hasta la siguiente entrega.