
Ponerse una fecha de entrega es ponerse una soga al cuello y ahorita siento como que me asfixio. Este post lo escribo esperando que lo lean los amigos que han estado siguiendo de cerca el desarrollo de Duperrific y que lo esperaban primero el miercoles antepasado y luego ayer 8 de abril.
Ya sé que retrasar dos veces la fecha de salida puede darle mala espina a algunos, pero les aseguro que no esto es signo de mala calidad sino por el contrario, de un deseo de entregar un producto que sin duda será lo mejor en su clase.
Esto ha sido mucho más trabajo de lo que esperaba, jamás había lanzado un sitio de este tamaño casi yo solito (la ayuda que esperaba tener de un par de personas nunca llegó). Hay tantos detalles en los que no había reparado que me arrepiento de haber pasado tanto tiempo en algunas cosas triviales (como el teaser page que estuvo en el dominio hasta esta mañana) pero la experiencia ha sido sumamente enriquecedora y he aprendido muchísimo de muchas cosas, las cuales espero poder compartir luego con ustedes.
Asi que les pido que no pierdan su fe en mí, les dejo un pantallazo de la tienda casi terminada (para que vean que no es vaporware) y les suplico su paciencia para terminar tranquilamente de aqui al lunes.
Mil disculpas por el retraso, pero les aseguro que valdrá la pena.
Como algunos ya saben, estoy a punto de lanzar una tienda de temas premium, cuyo nombre será Duperrific y en un ejercicio de desvergonzada auto-promoción, hoy les quiero platicar por qué mis temas serán distintos a lo que ya existe en el mercado y por qué quizá, querrías comprar uno.
La primera cosa que noté en los temas que se venden como premium en el mercado es al parecer su enfoque es muy estrecho. Pareciera que su único objetivo es verse muy bien y ser muy atractivo para el usuario final o lector del sitio y dejan de lado a los otros roles que intervienen en un sitio web: desarrolladores, diseñadores y editores o colaboradores, dándoles poca o ninguna importancia.
Con esto en mente me puse una serie de reglas o lineamientos que tenía que seguir a la hora de desarrollar mis temas, con la premisa de que no liberaría nada hasta que pudiera satisfacer todas ellas. Este es el Duperrific Manifesto:
- La usabilidad es primero, la apariencia viene después. Antes de comenzar hay que tener nuestras prioridades en su lugar.
- Ofrecer soluciones completas y en paquete. Mi cliente no tiene porque buscar entre miles de plugins para ver cual satisface sus necesidades, todo lo que necesita viene empaquetado en su descarga.
- Ofrecer un verdadero framework de desarrollo. Donde al igual que en todos los frameworks que se respetan: “Convención sobre configuración” es la frase clave.
- Escribir código extensible y reutilizable. ¿Por qué repetir código?
- Programar Orientado a Objetos. Tanto como WP, que es casi completamente funcional lo permita.
- Los temas deben ser absoloutamente flexibles. Los widgets, son una poderosa característica que WordPress trae de fábrica y que aún no se ha aprovechado cual debe ser.
- Configurar el sitio debe ser sencillo. El diseñador no tiene por que editar una línea de código. WP nos permite añadir nuevos paneles de control a la administración del sitio, démosle buen uso.
- Crear contenido debe ser simple. Por lo tanto, las funcionalidades avanzadas de nuestros temas deben ser abstraídas. Los editores no tienen por que saber qué es un campo personalizado para meterle una foto a un artículo.
En los próximos post, les contaré de como cumplir estás reglas es mucho más complicado de lo que parece, y quizá les adelante como logramos algunas de ellas.
Siguiendo con lo de los premium themes, me pareció que la mejor manera de desarrollar un producto que diera justo en el clavo era estudiando a mi mercado meta, ver sus necesidades y buscar la manera más eficaz de resolverlas.
Estuve meditando mucho al respecto, estudiando las propuestas del mercado y comparándolas con necesidades reales que me he topado en estos 5 años que llevo desarrollando para la web y estas son mis conclusiones.
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