Alguna vez escuché que la palabra bootstrapping provenía de la historia de un vaquero explorador que tuvo el infortunio de caer en arenas movedizas.
Tal acontecimiento hubiera desanimado o volcado a la desesperación a la mayoría de nosotros, pero no a éste valeroso vaquero que logró salir del atolladero jalándose a si mismo por las correas de sus botas (boot straps, en inglés).
Continue reading →