Busca un Problema

Es muy tentador, sobre todo si eres una persona técnica, querer emprender con una idea super cool e innovadora que soluciona un problema que nadie tiene.

Por otra parte si quieres emprender pero no lo has hecho porque estás esperando una gran idea que sea única, genial, brillante y valga mil millones de dolares… olvidalo, lo estás haciendo mal.

Lo que tienes que hacer es dejar de buscar ideas y empezar a buscar un gran problema.

La respuesta es ‘rosa mexicano’, pero no se cual es la pregunta.

Por más tonto que suene, los aspirantes a emprendedores cometemos este error todo el tiempo. Basta que se nos ocurra una idea que suene medianamente factible y de inmediato corremos a maquetar, desarrollar y hasta registramos el dominio. Yo soy el primer culpable.

Pero resulta que este es un terrible proceso. Las ideas son escencialmente soluciones y las soluciones deben corresponder a un problema. He visto muchos proyectos fracasar aun que eran buenas ideas excelentemente ejecutadas porque sus fundadores fracasaron en comenzar por el problema.

Mira a tu alrededor e identifica algo que no funciona bien o que podría funcionar mejor. Encuentra una tarea frustrante, un proceso largo y tedioso o una herramienta ineficaz, luego hazte la pregunta: ¿Alguien pagaría por no tener que lidiar más con esto?

Ahí tienes tu idea de negocio. Entre más grande sea la frustración que hay que resolver, más grande es la oportunidad.

Saltándose la burocracia.

Si trabajas en el departamento de Marketing de una gran empresa y necesitas publicar rapidamente un formulario para recolectar feedback de los usuarios sabrías que no tiene ningun caso ir al departamento de IT de la empresa para solicitar que te programen uno. Eso podría tardar semanas o meses.

Los fundadores de Wufoo identificaron este problema y crearon una aplicación que permite a cualquier persona—sin conocimiento técnico alguno—crear formularios mediante una interfaz muy amigable y empezar a recolectar información sin necesidad de hosting dedicado.

El comenzar identificando un problema le permitió a Wufoo enfocarse en resolver una gran frustración de un nicho desatendido pero dispuesto a pagar por una solución que les hiciera la vida más facil.

Modela tu producto alrededor del problema.

Cuando comienzas con el problema obtienes algunos beneficios clave: tienes una idea de cual es tu mercado objetivo, cual es tu propuesta de valor y cual es tu competencia más fuerte (lo que sea que tu mercado esté usando ahora). Estas suposiciones te proporcionan un marco de referencia que te ayudarán a mantenerte enfocado a la hora de desarrollar tu producto.

Si sabes cual es el problema central que estás tratando de resolver, será mas dificil distraerte desarrollando monerías sin sentido.

Call to action.

Pide permiso para visitar a algun amigo o familiar en su lugar de trabajo y observarlo mientras trabaja. Identifica 3 cosas que le provoquen frustración y escríbelas en tu libreta con mucho, mucho detalle. Aguántate las ganas de proponer soluciones.

Cómo hacer bootstrapping – explicado en 4 puntos

Comienza pequeño, quedate pequeño.

Swimming In The iPool
Creative Commons License photo credit: JD Hancock

Como dice Steve Blank, una startup no es una versión miniatura de una empresa mediana o grande asi que aguántate las ganas de aparentar ser una gran empresa desde el principio.

Mantén un perfil bajo y evita a toda costa los gastos innecesarios. No rentes una oficina, no compres mobiliario, no contrates empleados, no hagas tarjetas de presentación y, es más, ni siquiera te constituyas como empresa hasta que no hayas probado tus suposiciones y alcanzado el ajuste entre producto y mercado.

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Bootstrapping

Alguna vez escuché que la palabra bootstrapping provenía de la historia de un vaquero explorador que tuvo el infortunio de caer en arenas movedizas.

Tal acontecimiento hubiera desanimado o volcado a la desesperación a la mayoría de nosotros, pero no a éste valeroso vaquero que logró salir del atolladero jalándose a si mismo por las correas de sus botas (boot straps, en inglés).

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Productos Digitales

En la pasada entrega revisamos las ventajas de los productos sobre los servicios y de los productos digitales sobre los productos físicos. Pero por si alguno se haya quedado con la duda: ”¿Y qué rayos viene siendo un producto digital?” a continuación unos ejemplos de productos digitales divididos en tres categorías.

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Productos, productos, productos

A veces nos complicamos tanto pensando en complejos modelos de negocio, que no vemos la posibilidad de usar la estrategia más simple de todas: Crea un producto que alguien más quiera y consigue que te paguen por el.

Ahora, el que este sea un modelo simple no significa que sea fácil. De entrada, solo de esa frase surgen algunas interrogantes: ¿Cómo hago para crear un producto? ¿Cómo se si hay mercado para mi producto? ¿Cómo voy a vender mi producto?.

Esas y otras preguntas vamos a ir encarándolas en futuras entregas, pero por lo pronto ya habrás notado que la palabra clave es producto.

Un producto, a diferencia de un servicio, es un bien tangible o digital que produces una sóla vez y lo ofreces en serie para satisfacer la necesidad de un mercado.

Por ejemplo, si eres diseñador web y haces sitios para clientes, entonces lo que tu ofreces es un servicio (lo cual está muy bien, pero no es escalable), pero si empaquetas tu trabajo en forma de temas, plantillas, iconos, etc, entonces tendrás un producto entre tus manos.

La ventaja de los productos sobre los servicios, es la economía de escala. Como sabes, entre más copias produzcas de un producto, los costos tienden a cero. Y esto aplica a los bienes tangibles, pero es mucho más obvio cuando hablamos de productos digitales que, al ser electrónicos, no tienen un costo de manufactura por unidad ni costos relacionados con envío y logística.

Asi que ese va a ser nuestro enfoque y nuestra misión: Vamos a crear productos digitales que se puedan vender a través de internet a una audiencia global.

Plataforma de Lanzamiento

Hace dos años escribi una serie de posts titulada Lanzándose al Vacío por que consideraba que hacía falta una guía rápida, concreta y en español sobre cómo ser un freelancer exitoso. Ahora creo que hace falta información accionable y concreta sobre como concebir, crear, lanzar y vender productos en internet, por lo que me propongo escribir una serie aun más grande.

Aclaro: el que escriba esta guía no quiere decir que lo sepa todo, o que ya esté del otro lado. Simplemente intento poner en orden y en español latinoamericano lo que gente mucho más inteligente que yo ya ha escrito, con la esperanza de que al explicarlo lo entienda mejor.

Mi meta, querido lector no es inspirarte, más bien es dejarte sin excusas.

Bienvenidos a La Plataforma de Lanzamiento.

La hora de sacar las carteras

En pasados días, Andres Barreto describía en un post una característica curiosa de los entrepreneurs latinoamericanos: tenemos muchos proyectos y muy pocas empresas. Tómala. Si eso no es un valdazo de agua fría en nuestra colectiva cabeza emprendedora nada lo es.


Si empiezas algo con la mentalidad de ser proyecto, corres el riesgo de que se quede en eso: en un proyecto, y tal vez nunca sea exitoso. Para de pensar en trabajar en proyectos, empieza una empresa. La diferencia entre un proyecto y una empresa es que la empresa existe para generar dinero y ganancias (si yo se, también para cambiar el mundo), un proyecto no.

Lamentablemente, crear una empresa en México (supongo que es parecido en otros paises de latinoamérica) no es tan sencillo y no es barato. Segun entiendo, constituír una SA de CV requiere de abogados, notarios, socios y 50mil+ pesos de capital inicial. ¿Acaso no trabajamos en los internets por el bajo costo de entrada: un hosting barato, un dominio y saz?

Obviamente hay algo que podemos hacer, tomar estos side-projects que hacemos por diversión entre cliente y cliente, y buscar la manera de hacer dinero con ellos; que sean menos proyectos de fin de semana y más productos mínimos viables. ¿Podemos hacer eso?

El siguiente paso es inevitable: Pedirle a la gente que valide nuestro producto con sus carteras. Y ese paso es el que parece que nos da más miedo.

Yo mismo soy culpable de ello. Duperconf es un proyecto (otra vez esa palabra) que me emociona mucho pero que por falta de visión se ha quedado estancado. Es imposible para mí seguir produciendo conferencias de calidad sin retribución económica pero por alguna razón me cuesta pedir esa retribución.

Es una paradoja que seguro les es familiar: Creemos que nuestro producto vale mucho pero tememos ponerle precio. Resultado: parálisis por análisis.

Vamos validando nuestros productos, señores ya va siendo la hora de sacar las carteras.